Análisis de Hokum: Trauma y fábula

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El nuevo terror de Damian McCarthy hace todo bien: construye atmósfera, domina el susto, entrega belleza en cada plano. Solo se olvida de tener algo que decir. Y el título, convenientemente, ya lo advertía.

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Sobre Hokum

Escrita y dirigida por Damian McCarthy, Hokum llega a los cines con gran aprobación de la crítica especializada y llevando a muchos fans del horror a las salas. La película es su tercer largometraje, sucesor de Caveat (2020) y Oddity (2024). Esta vez, el director se sumerge en un hotel embrujado en Irlanda que promete mucho terror, junto con una extraña fábula que orbita el lugar.

Protagonizada por Adam Scott, quien pasó toda la serie Severance intentando descubrir quién es dentro del trabajo, aquí interpreta a un hombre que tampoco sabe muy bien qué vino a hacer. La diferencia es que esta vez la culpa es del guion.

El largometraje aborda temáticas relevantes sobre los filtros del cine de terror y sigue el trabajo de género del director con maestría. Sin embargo, ¿será que la trama propuesta es suficiente para sostener todas las temáticas que la película plantea?

Vale la pena empezar por la broma que la propia película cuenta sin darse cuenta: "hokum", en inglés, es justamente eso, bobadas, palabrería sentimental disfrazada de profundidad. Darle ese nombre a un terror que se toma tan en serio es una valiente demostración de autosabotaje, o la única honestidad que tuvo el guion de principio a fin.

A continuación, una reseña SIN spoilers. Puedes explorar este hotel sin miedo. Solo ten cuidado de que no se apague tu vela.

Si la vela se apaga, ¡vendrá el spoiler!
Si la vela se apaga, ¡vendrá el spoiler!

Analizando la trama de Hokum

La película cuenta la historia de Ohm Bauman, personaje de Adam Scott, un escritor egocéntrico, solitario y tosco cuyas incapacidades sociales son visibles. El tipo de protagonista por el que discretamente deseas que la bruja llegue primero. Alquila una habitación en un hotel de Irlanda, el mismo lugar donde su madre y su padre pasaron la luna de miel. Un lugar al que su madre habría querido volver, pero murió antes de poder hacerlo.

Apenas llega, Bauman escucha una leyenda: la leyenda de una bruja que existiría en aquella región y que fue aprisionada en una habitación de ese hotel. Una fábula local que cuentan para asustar a los niños, pero algo en lo que buena parte de los habitantes de aquella región parece creer.

A Bauman no le importa la historia; fue al hotel con un objetivo específico y está allí para cumplirlo. Afortunada o desafortunadamente, su presencia en el hotel y sus empleados acaban interfiriendo en el desarrollo del objetivo del autor, culminando en la desaparición de una persona querida.

A partir de ahí comienza una investigación para encontrar a la persona desaparecida, y todo apunta a que la clave de la resolución está en el camino hacia la habitación cerrada; aquella que sería la actual casa de la bruja.

Yo creo que ella cree que es por ahí…
Yo creo que ella cree que es por ahí…

Terror y dirección

El terror de la película está bien desarrollado. Los elementos del género aparecen de inmediato desde la primera escena y nunca se olvidan en ningún momento de la película. La atmósfera de terror planea sobre la película en cada plano y, en los mayores momentos de tensión, se puede ver cómo el director consigue construir ritmo y susto con un dominio sutil, pero impresionante.

Damian McCarthy ya parece llegar a una relevante madurez como director de género para poder construir con tanta maestría las capas que propone, tanto en el drama como en las temáticas que decide abordar. Eso no exime al director de caer en clichés como jumpscares y juegos de sombra y luz. Pero la manera en que se sumerge cada vez más profundamente en las mismas capas que construye al comienzo de la película es de una competencia casi irritante.

McCarthy sabe dónde plantar la cámara, cuándo dejar que el silencio incomode y el momento exacto para tirar de la alfombra. Tan bueno en lo básico que duele aún más cuando decide, más adelante, no saber qué hacer con todo eso.

Puedes dormir tranquilo
Puedes dormir tranquilo

Tema y transformación

Aquí es cuando la cosa empieza a descarrilar. La película tiene mucho mérito en la construcción de todo lo que propone, pero resulta frustrante que esas cosas prácticamente no dialoguen entre sí. La película tiene tres líneas temáticas que aborda y todas parecen tener la misma importancia, pero la forma de amarrarlas llega de una manera un poco… insatisfactoria.

Son básicamente tres películas disputándose la misma habitación de hotel: una sobre duelo y culpa, una sobre la habitación embrujada y la bruja, y una sobre el artista bloqueado que no consigue terminar su obra. Cada una de ellas, por separado, habría dado para un largometraje decente. Cosidas sin cuidado, se convierten en ese pequeño Frankenstein montado frente a nosotros, esperando que el público no note las líneas de sutura aún frescas.

Al final, las cosas incluso llegan a amarrarse y parecen tener sentido en algún lugar, pero terminan de rebote mandando al córner todo el terror de la película, matando cualquier metáfora que podríamos imaginar para el dispositivo del terror.

¡Ya no quiero jugar contigo! ¡No eres metáfora de nada!
¡Ya no quiero jugar contigo! ¡No eres metáfora de nada!

¿Vale la pena ver Hokum?

Hokum entrega un entretenimiento de terror bien hecho a lo largo de sus 107 minutos, pero aun así falla al construir una lógica crítica sobre su género.

Una película de drama que no hace llorar jamás va a ser frustrante, pero una película de terror que no tiene nada que decir sobre su metáfora, esa sí es casi una puñalada por la espalda para su espectador. Pero si te gusta el género de terror, ¡sin duda te divertirás viéndola!

Al final, Hokum cumple la promesa del título con una puntualidad casi admirable. Está bien hecha, es bonita de ver y no tiene absolutamente nada que decir. Bobadas, exactamente como se anunciaba en la puerta.

Nota: 3 de 5

¿Y tú? ¿Qué te pareció la película?

¿Dormirías en un hotel embrujado aun sabiendo que eres vecino de habitación de una bruja? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Por mi parte, creo que me haría amigo de la bruja e intercambiaría recetitas de té. ¡Cuenta la leyenda que saben mucho sobre el tema!

¡Hasta la próxima!