
Mística, conocida habitualmente como Raven Darkholme, es una mutante metamórfica de Marvel Comics cuya apariencia e identidad son deliberadamente inestables. Apareció por primera vez en Ms. Marvel n.º 16, publicado en 1978, en una historia escrita por Chris Claremont y dibujada por David Cockrum. Su poder le permite copiar el rostro, el cuerpo, la voz y la ropa de otra persona, aunque en las primeras historias el disfraz se trataba como una transformación y no como un simple cambio de vestuario. La forma de piel azul y cabello rojo asociada con ella se convirtió en su identidad predeterminada más reconocible; sin embargo, el conflicto dramático central del personaje es que incluso su nombre podría ser un alias. En la continuidad de Marvel, también es la madre biológica de Kurt Wagner, Rondador Nocturno, y su relación con él está vinculada a una de las revelaciones más trascendentales de la serie. Mística y la mutante precognitiva Irene Adler, conocida como Destino, fueron amantes y socias en el crimen durante mucho tiempo; criaron a Pícara después de acogerla. Más tarde, Pícara se unió a los X-Men, lo que convirtió a Mística tanto en enemiga como en madre adoptiva dentro de la misma familia. Mística fundó y lideró la Hermandad de Mutantes Diabólicos, un grupo que se oponía a los humanos y desafiaba repetidamente a los X-Men. En la versión original del cómic de «Days of Future Past», intenta asesinar al senador Robert Kelly porque su campaña contra los mutantes contribuye a desencadenar un futuro distópico. Los X-Men la detienen, pero el acontecimiento sigue ilustrando en qué se diferencia su estrategia política de un ataque sobrehumano directo: utiliza infiltración, suplantación y recopilación de inteligencia. Sus habilidades también la convierten en una experta infiltrada en agencias gubernamentales y organizaciones militares, aunque mantener una identidad robada puede exigir una concentración constante. En cómics posteriores, ha trabajado como mercenaria, espía y ocasional aliada incómoda de los X-Men. Incluso ha utilizado sus transformaciones para suplantar a mutantes y funcionarios influyentes, convirtiendo la confianza pública en un arma. A diferencia de los telépatas, no lee la mente, por lo que sus engaños pueden descubrirse mediante una observación cuidadosa; sin embargo, su amplio conocimiento de las personas a las que imita suele hacer que esa limitación sea difícil de aprovechar. En las películas de acción real, Rebecca Romijn interpretó a Mística en la trilogía de X-Men, y Jennifer Lawrence interpretó una versión más joven en X-Men: First Class, X-Men: Days of Future Past, X-Men: Apocalypse y Dark Phoenix. Esas películas la convierten en una figura y la presentan como amiga de Charles Xavier, detalles que difieren de los cómics. En todas sus versiones, su piel azul y su identidad cambiante no son meros efectos: definen a un personaje cuyas lealtades, vínculos familiares y decisiones políticas reconfiguran al mutante
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X-Men ’97 ya tiene futuro asegurado




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