
Imogen Poots es una actriz inglesa nacida el 3 de junio de 1989 en Hammersmith, Londres. Es hija del productor de televisión Trevor Poots y de la periodista Fiona Goodall. Su primera aparición en pantalla fue en un episodio de 2004 del drama médico de la BBC Casualty, y más tarde tuvo un pequeño papel en V de Vendetta (2005). Su gran oportunidad llegó con la película de terror posapocalíptica 28 semanas después (2007), de Juan Carlos Fresnadillo, en la que interpretó a Tammy, una adolescente cuyo regreso a Londres contribuye a desencadenar un nuevo brote del virus de la rabia.
Posteriormente, Poots trabajó en el cine independiente británico, producciones de Hollywood, películas de terror, comedias y adaptaciones literarias. En Me and Orson Welles (2008), de Richard Linklater, interpretó a Lorelei Lacey junto a Zac Efron y Christian McKay. Apareció como Ariadne en el thriller ambientado en la Britania romana Centurion (2010) e interpretó a Amy Peterson en la nueva versión de Fright Night (2011), de Craig Gillespie. Ese mismo año, encarnó a la músico de lengua afilada Charlotte en la adaptación de Jane Eyre de Cary Fukunaga, protagonizada por Mia Wasikowska y Michael Fassbender.
Entre sus películas de 2013 se encontraba The Look of Love, en la que interpretó a Debbie Raymond, hija de Paul Raymond, encarnado por Steve Coogan. Poots recibió el Premio del Cine Independiente Británico a la mejor actriz de reparto por esa interpretación. También interpretó a Ellie en la comedia romántica That Awkward Moment y a Maureen Thomson en A Long Way Down, adaptada de la novela de Nick Hornby.
Poots quedó especialmente asociada con exigentes películas de género durante la mitad de la década. En Green Room (2015), de Jeremy Saulnier, interpretó a Amber, una mujer atrapada junto a una banda punk dentro de un local controlado por violentos neonazis. La película contó con Anton Yelchin, Alia Shawkat, Joe Cole y Patrick Stewart. También apareció en Knight of Cups, de Terrence Malick, junto a Christian Bale, e interpretó al personaje principal en Frank & Lola, un drama con influencias del cine negro junto a Michael Shannon.
En 2014, Poots protagonizó Need for Speed como Julia Maddon, en la adaptación cinematográfica de la franquicia de videojuegos de carreras de Electronic Arts. Más tarde interpretó a Gemma en Vivarium (2019), de Lorcan Finnegan, junto a Jesse Eisenberg. La película sigue a una pareja que queda atrapada en una extraña urbanización suburbana llamada Yonder. En El padre (2020), de Florian Zeller, interpretó a Laura, la novia de Anthony, personaje interpretado por Anthony Hopkins.
En teatro, Poots apareció en ¿Quién teme a Virginia Woolf?, de Edward Albee, en el Harold Pinter Theatre de Londres en 2017, interpretando a Honey junto a Imelda Staunton, Conleth Hill y Luke Treadaway. Su carrera se ha movido repetidamente entre estrenos de grandes estudios, cine independiente, televisión y teatro.







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